PUBLICADO: 16/02/10 - 13.00 hs.
"El gobierno no controla a las empresas que limpian los sumideros"
Hasta $ 5.000 para los damnificados por la lluvia
Después del temporal, el gobierno porteño limpia sumideros y recoge árboles caídos
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Por Claudio Serrentino
Periodista, fundador de "La Bocina"
ES inevitable. También, es "ley de Murphy": cada vez que los pronosticadores del tiempo lanzan un "alerta granizo", el granizo no cae. Y viceversa: cuando no avisan nada, se "llueve todo".
Se sabe que cada paso o traspié que dé el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, lo ayudará o lo complicará para sus aspiraciones presidenciales. Por eso, la falta del alerta por parte del Servicio Meteorológico Nacional le vino como anillo al dedo al gobierno porteño.
Pero el jefe del gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, parece no creer en las leyes de Murphy: a la cabeza del operativo para tratar de paliar la desgraciada e imprevisible lluvia, no ahorró palos para los meteorólogos oficiales, ni flores para los de su tropa: “fueron nuestros meteorólogos los que nos advirtieron sobre algunas probabilidades que nos hizo movilizar a nuestra gente”, dijo en la conferencia de prensa brindada el día después.
Rodríguez Larreta aseguró que “el alerta amarilla de Defensa Civil nos permitió sacar a la calle a más de 300 personas”, y aprovechó la oportunidad para agradecer “a las 415 personas que trabajaron de manera sobrehumana durante toda la noche para ayudar a los vecinos”
Anoche, entre las 9 y las 10 de la noche, en la Ciudad de Buenos Aires (aunque no en el oeste del conurbano bonaerense, donde veían por TV el titular "Diluvia en Buenos Aires" y no entendían nada, porque allí caían unas pocas gotas) cayeron 90 milímetros de agua en una hora y media. Las calles se inundaron, los autos se atascaron, el caos se apoderó de la Ciudad y las empresas de electricidad cortaron la luz "por las dudas".
El jefe de Gabinete de Macri repitió lo que dijeron otras administraciones ante semejantes precipitaciones: “ninguna ciudad puede soportar algo así”.
Las estadísticas parecen acompañarlo: según el Ministro de Espacio Público, Diego Santilli, el volumen de lluvias que sufrió la Ciudad anoche “representa el 75 por ciento del promedio estimado habitualmente para todo febrero”.
Para colmo de males, el agua de los sumideros de la Ciudad va a parar al Río de la Plata. Y éste estaba con un alto cauce de agua: “se encontraba muy crecido por efecto de la sudestada, con una cota de 2,6 metros y esto generó un tapón hidráulico que impedía descargar el agua hacia el río”.
Los funcionarios porteños debieron salir a encabezar las acciones de salvataje no sólo de los vecinos, sino también de su jefe, quien está anotado para las Presidenciales 2011.
Se sabe que una lluvia feroz puede acabar con el buen humor de los vecinos hacia su gobernante. Por eso, los Ministros se pusieron al frente del operativo. Lo reconoció el propio Santilli, Ministro de Espacio Público: “Yo estuve hasta las 3 de la mañana al lado de nuestros equipos que hicieron un esfuerzo enorme trabajando en medio de este diluvio impresionante. Y hoy desde muy temprano estoy recorriendo las distintas zonas afectadas”, dijo en la conferencia de prensa.
Por las dudas, Macri ni se asomó a la conferencia de prensa: ¿tendrá miedo de mojarse?
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