PUBLICADO: 26/5/08 - 12.00 hs.
En Mayo de 1937, emigra con su familia hacia la Argentina. Allí comienza sus estudios y obtiene el titulo de Profesor Nacional de Dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y el de Profesor de Escultura en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Carcova.
En 1956, el entonces Director
Técnico del Teatro Colón, Héctor Basaldua, decide dotar
al Teatro de un taller de escultura escenográfica para lo cual organiza
un concurso, el cual es ganado por Antonio Pujia; quien se desempeña
como jefe del mismo hasta 1970. De ese período proviene su fascinación
por la música y la danza, dos de sus temas predilectos. Asiste regularmente
a las clases de los bailarines y se dedica a tomar infinidad de apuntes en
carbonilla sobre papel. Así, forja una intensa amistad con José
Neglia y Norma Fontela, primeras figuras del Ballet estable del Teatro y tantos
otros bailarines del cuerpo de baile. En 1966 realiza el retrato de Norma
Fontela que hoy se exhibe en el foyer del teatro.
En 1959 gana su primer premio de importancia: el Gran Premio del Salón
Municipal Manuel Belgrano.
En 1960, con tan sólo 30 años gana el Gran Premio de honor del Salón Nacional de Artes Plásticas.
Un año después, gana la Bienal Alberto Lagos y en 1964 el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes "Augusto Palanza", completando de este modo la posesión de los premios mas importantes del país.
En 1965, Antonio decide realizar su primera muestra individual en la histórica galería Witcomb, una de las primeras galerías de Bs.As. que había albergado muestras de los mas importantes artistas del país y del extranjero. Esta muestra marca un hito en su carrera, pues, además de ser un veredero suceso de público y ventas, fue una muestra donde expuso una gran cantidad de obras fundidas en bronce, cosa que hasta entonces no había podido hacer.
En 1970, y profundamente dolorido por el notable impacto que le producen las imágenes de la prensa sobre la devastación de un nuevo país en el continente Africano, produce lo que seria su primer gran compromiso social. La exposición descarnada de la destrucción del hombre por el hombre. Esta exposición, en la Galería Esmeralda provoca los más grandes elogios por parte de la prensa especializada y del público asistente.
Más tarde, Pujia decide homenajear al Maestro Rogelio Yrurtia del cual fuera ayudante en su juventud y de quien conserva valiosas vivencias y un gran agradecimiento por su ejemplo como creador y pedagogo. Reúne entonces parte de sus obras que abarcan el periodo desde l96O hasta 2000, realizando esta muestra en la Casa Museo Rogelio Irurtia que el Maestro donara, con la totalidad de su obra y sus pertenencias, al país.
A mediados de 2004 comienza con un HOMENAJE A LA MUJER al cual dedica todo su tiempo creativo. Dibuja con modelo vivo en su taller, y a partir de esa idea y un número importante de bocetos, va definiendo y construyendo una serie de piezas ensamblando, bronce fundido a la cera perdida, mármol de carrara, mármol belga, ébano con diversos baños de plata y oro.
Hasta el momento, continúa esa misma serie.