PUBLICADO: 12/5/08 - 12.00 hs.
NUESTRA querida Argentina
tiene pocas referencias internacionales, casi limitadas al tango, al fútbol
y a la generosidad de su tierra, que alguna vez nos hizo vanagloriar de ser
el "granero del mundo".
Pero aquel otrora "Granero del Mundo" está cerrando sus puertas,
justamente en un momento en que ese mundo esta reclamando a gritos los granos
que nuestra tierra y su gente pueden producir. Esta decisión del Gobierno
es el verdadero "Lock out" Patronal del que hablan los Korleone,
porque solo provocará desinversión, desocupación y destrucción
de los pueblos del interior que aún sobreviven con esfuerzo y dignidad.
Estos últimos dos meses la Argentina ha pasado a ser el hazmerreir
internacional con la inútil e irresponsable disputa por la apropiación
indebida de la rentabilidad del campo a través de las "nefastas"
retenciones a la exportación de soja y girasol dispuestas por el matrimonio
presidencial para engrosar la "Caja" que les permita continuar comprando
voluntades y votos.
Entre muchas mentiras y groseros dibujos de la realidad del País, el
Gobierno tiene su muletilla de "democratizar la rentabilidad", pero
siempre que esta rentabilidad no sea la de empresarios, sindicalistas y políticos
amigos.
Por supuesto es más conveniente decidir la aplicación de retenciones
que proponer una Ley de Coparticipación Federal en serio, y esa es
una asignatura pendiente de todos los Gobiernos que padecimos si se observa
la "Kalamitosa" Redistribución de los Ingresos de la que
habla la actual Presidente de los argentinos.
El hecho real y concreto es que, de la totalidad de los ingresos fiscales,
el Gobierno Nacional se queda con aproximadamente el 70% de los mismos y solo
coparticipa el 30% a las Provincias. Los derechos de exportación e
importación, Impuestos con asignaciones específicas y por supuesto
las famosas RETENCIONES no son coparticipables, simplemente pasan a ingresar
a las arcas del Tesoro Nacional, y su REDISTRIBUCIÓN es administrada
a dedo por el Poder Ejecutivo a través de los dudosos ATN (APORTES
del TESORO NACIONAL) que someten o compran a la dirigencia política
de las provincias o las castiga si no responden al Poder Central.
La original Ley de Coparticipación Federal data de 1973 y fue impuesta
por la dictadura militar hasta el regreso a la democracia en 1983. Luego del
vacío legal que se produce entre 1984 y 1987, el Congreso Nacional
sanciona, en 1988, la Ley N° 23.548, que reitera y acentúa las
normas dispuestas por la ley de la dictadura, limitándose, casi exclusivamente,
a modificar los porcentajes de distribución secundaria a las Provincias.
Es urgente que el Congreso Nacional dicte una verdadera Ley de Coparticipación
Federal que simplifique el laberinto actual en que se encuentra el País.
Una LEY que incluya a TODOS LOS RECURSOS que ingresan al Estado, con la única
excepción de aquellos originados por la seguridad social.
ESTE ES EL MOMENTO DE HACERLO, cuando la crisis casi terminal del 2001 ha
sido superada, y para ello habrá que deponer "caprichos"
e intereses particulares y sectoriales, para establecer objetivos de mediano
y largo plazo y las políticas públicas que permitan llegar a
ellos con la vista puesta en el progreso del País y el bien común
de su sociedad.
La Constitución Nacional en su reforma de 1994, estableció taxativamente
que antes de concluir el año 1996 debía dictarse una nueva Ley
de Copartipación, que considerara una distribución de los recursos
de acuerdo a los servicios y competencias de la Nación y las Provincias.
Dice también que tal distribución debe ser EQUITATIVA y SOLIDARIA,
dando prioridad al logro de un nivel equivalente de DESARROLLO, CALIDAD DE
VIDA E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES para todo el País.
Claro es que ya estamos en el 2008 y ese mandato constitucional NO se ha cumplido
ni se tiene intención de cumplirlo por parte del Ejecutivo. Tal vez
se deba a que nuestra benemerita Dirigencia Política hace gala excesiva
de la "VIVEZA CRIOLLA", esa mezcla de egocentrismo, indeferencia,
pedantería y soberbia, con la que el mundo etiqueta injustamente a
todos los argentinos.
Esta "viveza criolla" ha germinado en la mente de quienes nos gobiernan
desde el regreso a la democracia hace 25 años, y de una manera suficientemente
virulenta como para exacerbar la paciencia de la gente que debe soportar con
estoicismo los efectos nocivos que provoca. Porque no es el humo de la quemazón
de pastos secos el que contamina, sino "los humos" que a los gobernantes
se le sube a cabeza.
Este tipo de "humos" no nos deja respirar, y el matrimonio Korleone
al frente del Clan de los Fernandez, no dejan pasar oportunidad, lugar o tribuna
desde donde derramar su ambición de Poder, absolutista y omnipotente,
por los próximos 20 años, con el único objetivo de exclamar
a viva voz.."Yo tengo el Poder y lo uso como quiero"...
En definitiva un problema sectorial con el Campo, que podría haberse
solucionado rápidamente volviendo a la normativa vigente al 11 de marzo
pasado para luego consensuar, ha echado a rodar una bola de nieve que crece
y crece, poniendo en evidencia errores y omisiones garrafales del Gobierno
en la composición de su Agenda frente a la coyuntura y una absoluta
ausencia de políticas públicas a mediano y largo plazo en áreas
indispensables para el crecimiento y el desarrollo como son infraestructura
de caminos, energía, política exterior, etc.
Lamentablemente nuestra Argentina ya ha dejado de ser una REPUBLICA y demasiado
lejos ha quedado el FEDERALISMO que instituye la Constitución Nacional
como forma de Gobierno, porque la división de Poderes que se controlan
entre si ya no existe y la Autonomía de las Provincias es tan solo
una formalidad legal que como muchas otras normas constitucionales no se cumple.
Y afortunadamente aún seguimos viviendo en DEMOCRACIA, aunque ya bastante
devaluada por los avances autoritarios de un Gobierno seudo progresista que
apela a la demagogia, a la sumisión clientelista de Gobernadores, Legisladores
e Intendentes, y a una mano de obra fascista de patoteros sindicales, para
eliminar oposiciones serias o peligrosas para el delirio de grandeza y continuidad
del clan Korleone.
Defendamos a esa DEMOCRACIA que aún nos queda. El CAMPO abrió
los ojos de una gran mayoría de los argentinos independientes y ajenos
a componendas políticas. No permitamos que nos sigan engañando
todo el tiempo. No es hora de discutir si somos blancos o negros, ricos o
pobres, de derecha o de izquierda...Es hora de sentirnos todos ARGENTINOS.
Si así no lo hiciéramos, que nuestros HIJOS y NIETOS nos lo
demanden.