PUBLICADO: 30/4/08 - 14.00 hs.
Por Claudio Serrentino
Periodista, fundador de "La Bocina"
LA noticia, fría,
se transmite, llega, e inmediatamente provoca escalofríos. Informa,
"objetivamente", pero detrás de esa información, hay
miles de personas afectadas.
Dice así:
"El gobierno porteño giró a la Legislatura un proyecto de ley que contempla el pago con un bono a los proveedores por una suma de 800 millones de pesos, luego de que 'la comisión de relevamiento de deudas' determinara el compromiso pendiente por obras públicas y por contratos de suministros de bienes y servicios".
Macri no inventó nada nuevo. Postergar los pagos para contar con más cash. Seguro que ese truco se lo enseñó un gerente de alguna de las empresas de papá Franco, uno de esos ejecutivos zorros pero poco creativos.
Lo curioso es que el Estado porteño no tiene problemas con sus ingresos: este año, el presupuesto aprobado por la Legislatura batió un nuevo record, trepando a $ 13.000 millones. En 2007, con toda la furia preelectoral, Telerman tuvo mucho menos para gastar: $ 9.000 millones.
Otra vieja idea que tira el proyecto -crear una comisión para "relevar"- sólo servirá para perder tiempo, alargar plazos, estirar pagos, sentarse sobre la caja a admirar el dinero, estudiar cómo se gasta mejor según más convenga a los planes presidencialistas...
Lo cierto es que ante este panorama, habrá cientos de pymes que proveen de bienes y servicios al gobierno porteño, que hace meses no cobran sus facturas, y que a partir de ahora temen por su continuidad -ya no como proveedores de la Ciudad, para lo cual debieron hacer innumerables trámites y cumplir con infinitas pautas- por su existencia misma como pequeñas y medianas empresas.
Si la Legislatura aprobara este proyecto, lejos estará el gobierno de Macri de cumplir con una de sus promesas. ayudar a las PYMES. Probablemente, lo que logre con el lanzamiento de este bono es la quiebra de la mayoría de ellas, que no pudieron soportar la "bicicleta" propuesta por la administración PRO.
La noticia, fría, continúa: "si quisiera comercializar el papel en el mercado y hacerse de liquidez, los empresarios tendrían un descuento del orden del 25 o 30%. Los legisladores porteños deberán discutir si a todos se les paga por igual, es decir deudas por un millón de pesos o 20 mil pesos o habrá alguna contemplación para pagos más chicos".
Habrá que esperar
que los legisladores se planten frente al Ejecutivo, y defiendan a la pequeña
empresa. Que alguna vez, un tiro salga para el lado de la Justicia...